MEDITACIÓN Y MINDFULNESS

Sólo hay un momento, sólo existe un tiempo: Este. Infinito, total, pleno, tal y como es. Este momento solo es. Sin artificios, sin juicios, sin faltas. Todo está aquí. No es una parte del tiempo, ni un segundo, ni un minuto, ni una hora. Todo está ocurriendo en este mismo instante. Como una imagen holográfica que cualquier fragmento expresa la totalidad de dicha imagen, así este momento expresa la totalidad del tiempo.

Tal vez esto lo sepamos como un concepto. Quizá lo hayamos leído hasta la saciedad y nos esforcemos conscientemente en habitar el momento presente, con total atención. Nos han dicho que si estamos aquí y ahora encontraremos la felicidad y nos liberaremos del sufrimiento que entrañan el deseo y el miedo. Pero, aun así, no logramos deshacernos de ese incómodo hábito de teletransportarnos a un sinfín de pasados y a un infinito de futuros. Y Aquí estamos, sí, pero no lo sabemos.

Meditar es aprender a sentarnos a nuestro lado, en silencio, para entrar en contacto profundo con esto que somos, sin más expectativas que permanecer sentados, atentos a nuestra respiración y al devenir de este momento. En ese momento, tenemos la intención de “hacer nada”, de dejar que todo fluya tal y como se presenta. Es así como podemos observar nuestros pensamientos, sin juzgarlos y sin dejarnos arrastrar por el incesante parloteo de nuestra mente. Es en ese momento en el que también estamos en contacto íntimo y directo con nuestro estado de ánimo. Con la intención diáfana de no juzgar, aceptamos aquello que estemos experimentando, reconociendo que forma parte de nosotros, pero que nosotros no somos ese estado ánimo, y aceptando que, por intenso y difícil que sea este momento, también pasará.

Cuando meditamos, aprendemos a estar con nosotros mismos, como podemos estar con nuestro mejor amigo, recibiéndonos tal y como nos experimentamos, comprendíendonos y aceptándonos amorosamente. Permitimos, por tanto, abrirnos a un amor profundo hacia ese ser que somos.

Al meditar aprendemos también a concentrar nuestra mente, a liberarnos de los pensamientos circulares y de la rumeación mental. Poco a poco, a medida que vamos incorporando nuestra práctica diaria, vamos liberándonos de la tiranía de nuestro diálogo interior, que constantemente nos está diciendo cómo debemos ser y cómo debe ser la realidad. Y esa liberación se convierte en mayor concentración en aquello que estamos viviendo y por lo tanto, en una mayor creatividad. Nos abrimos entonces, desde la confianza y el ingenio, a cientos de nuevas posibilidades para sentirnos y estar en el mundo. Aprendemos por tanto a sentirnos a gusto, a disfrutar de la vida.

Al meditar también, nos elevamos a un nivel mental superior, basado en la intuición, en la creatividad, en el amor desprovisto de interés (compasión), a la comprensión empática, etc.

Esto nos libera del control de nuestra razón y de la necesidad constante de seguridad, pues empezamos a estar conectados con los ritmos propios del universo. Así que confiamos y sentimos cuando es momento para parar, cuando es momento para actuar, cuando es momento para transformar. Los ritmos de la vida nos van marcando nuestros propios ritmos y descubrimos que somos una parte dinámica de este enorme engranaje que es el Todo.

Cuando meditamos “musculamos” nuestra presencia. Comenzamos por 10 minutos diarios y poco a poco vamos aumentando nuestra práctica, hasta sentirnos cómodos. Este es el momento de la práctica, pero también utilizamos muchos momentos del día para la aplicación de la atención plena - Mindfulness- En esos instantes somos conscientes de nuestra respiración, de nuestro cuerpo, de nuestra mente y nuestras emociones, así como del entorno, con la intención de experimentarnos plenamente, sin juzgar.

En Punt.0 Psicologia sabemos que la imparable evolución de la conciencia pasa por entrenar nuestra mente e ir del incesante parloteo mental (modo de pensamiento orientado a la acción), a sentir nuestra presencia, nuestro ser, aquí y ahora (modo de pensamiento orientado al ser). Por esto, nuestro proceso terapéutico además, te enseña a conectar y a habitar en esta nueva forma de estar contigo y en el mundo.

Paralelamente, realizamos talleres de meditación y mindfulness. Si quieres descubrir estas poderosas herramientas, contáctanos y entérate de los horarios y lugares en los que estamos damos estos cursos.

Así mismo, asesoramos a empresas y entidades interesadas en profundizar la aplicación de la atención plena para aumentar el bienestar personal y laboral de sus trabajadores.

Contamos también con experiencia en la aplicación del mindfulness dirigido a niñ@s, contemplando los poderosos resultados que se obtienen, cuando los niñ@s aprenden a estar en contacto consigo mismos, a permanecer atentos, en el momento presente y a reconocer sus emociones y a canalizarlas adecuadamente.